Día nacional de CVX-Chile 2012


Queridos amigos y amigas de CVX

Hoy es un día para agradecer el regalo de nuestra vocación que nos distingue como laicos en el gran cuerpo de la Iglesia y para ponernos, una vez más, al amparo de la Virgen que nos muestra el camino para encontrar a su Hijo.

Sentimos una profunda alegría al experimentarnos dispersos a lo largo y ancho de nuestro país y, sin embargo, más unidos que nunca. Esta es una gran gracia, si no la más importante, que hemos recibido en el último tiempo.

Hemos crecido integralmente como Cuerpo Apostólico, hecho que se verifica en signos muy claros: Aumenta el número de compañeros y compañeras de comunidad; se intensifica nuestro compromiso apostólico con Cristo en el pobre, haciéndose más incidente y organizado; revive el deseo de hacer y compartir con otros los Ejercicios Espirituales; crece nuestra responsabilidad económica con la Comunidad; profundizamos aún más en una relación fecunda con la Compañía de Jesús… 


Podríamos seguir con esta lista, pero preferimos que la continúen ustedes, para que nuestra acción de gracias sea completa. Gracias Señor por regalarnos en este tiempo la experiencia de un “mismo sentir”, tal como se lo regalaste a la primera Comunidad de los Discípulos, en aquellas primeras horas del Tiempo de la Iglesia.

Los frutos de la última Asamblea Nacional nos van poniendo por delante tareas y deberes muy grandes y exigentes para todos. Sin embargo, no será nuestro voluntarismo el que las saque adelante con éxito, sino el Espíritu que desea actuar con fuerza por medio de CVX, para bien de nuestro país polarizado entre el dinero y el descontento que necesita mejorar en lo socio político; para bien de nuestra Iglesia que necesitar renovarse para convocar mejor; para bien de nuestra Comunidad que desea ser al mismo tiempo más sólida y ágil para servir.

Donde quiera que se encuentren, reciban en este día un abrazo cargado de esperanza y de confirmación. Les proponemos que en la Eucaristía o Reuniones con la que celebraremos este día, salgamos al encuentro de las manos de nuestros hermanos y hermanas cuando recemos el Padrenuestro. Así nos presentaremos ante el Señor como lo que de verdad somos: Una sola Comunidad animada por el Espíritu, reunida en torno a Jesús, en obediencia al Padre que nos devuelve al mundo para regalar la vida siguiendo a su Hijo.

¡FELIZ DÍA NACIONAL DE LA CVX!