3 de agosto de 2014

Misión Amazónica: Segunda Entrega

SIGUIENDO EL LLAMADO DEL SEÑOR PARA IR A BUSCARLE Y HALLARLE EN LAS FRONTERAS 

Marabá – Brasil, Julio 31 de 2014
Carmen Amaya y Jairo Forero – CVX Colombia

Han pasado dos meses de nuestra llegada a la tierra amazónica, hasta donde el Señor nos ha traído mostrándonos siempre su ternura y providencia. Durante este tiempo nos hemos experimentado -como muy bien lo decía San Ignacio de Loyola al iniciar sus estudios- “como un maestro enseña a un niño”, pequeños y muy inútiles frente a tantas realidades que hoy vive la Amazonía, Brasil y su gente, así como los desafíos que nos presenta cada territorio que visitamos; especialmente este mes fuimos encontrándonos cara a cara con nuestras propias fronteras, por lo cual nos sentimos indignos de tanto amor recibido. 

Cada día vivido durante este mes tuvo una fuerza única, un sentido especial que nos acercó más a la experiencia humana, no solo porque el Señor nos regaló una nueva casa en esta hermosa tierra brasileña y una comunidad de hermanos y hermanas en Manaus, sino porque en los encuentros que pudimos tener con diferentes personas descubrimos los rostros del Señor en nuestra Amazonía.

Visita al Palacio de Justicia en Manaus - Brasil
Para comenzar, damos agracias a Dios por haber conocido a Mila, Fede e Isa, nuestros compañeros de casa y de voluntariado en la región BAM; cada uno a su manera nos enseñó algo de sí mismo, y nos mostró cuán desafiante e importante es vivir en comunidad para el mundo de hoy. Compartir con ellos las diferencias de cultura, creencias, convicciones y maneras de asumir la vida nos enriqueció el corazón; podemos decir que nuestra familia se amplió un poco más, pues en la cotidianidad del pan compartido, en las alegrías de recorrer lugares de la ciudad bajo la generosa lluvia de la selva y en el acompañamiento solidario en la soledad y la enfermedad, nos fuimos haciendo más que compañeros de camino, entrañables amigos de misión. Con nuestro paso por esta comunidad el Señor nos mostró una vez más, que los hermanos de comunidad no se escogen, sino que se nos dan como regalo para ayudarnos en nuestro proceso de conversión y así construir unidad en la diversidad. 

También agradecemos el haber conocido parte de la comunidad de Jesuitas del Amazonas, auténticos misioneros constructores del Reino del Señor, hombres incansables con quienes compartimos no solo nuestra fe, sino la vida misma al sentirnos en familia, acogidos, introducidos en la realidad de la Amazonía y acompañados en el inicio de la misión. Durante este tiempo, fuimos testigos de la preocupación permanente de la Compañía de Jesús por atender de la mejor manera las necesidades acuciantes de las comunidades que habitan esta región del continente. Al conocer un poco la dinámica de re-organización como Provincia del Brasil nos encontramos con los desafíos que estos cambios conllevan y cómo pueden ser asumidos conjuntamente. Es evidente que la colaboración de los laicos y los jesuitas en la misión común del Reino, no solo en Colombia o en Brasil, sino en todo el mundo es cada vez más necesaria; comprobamos en la práctica que la mies es mucha y los obreros pocos y lo mucho que desde nuestro estilo de vida de laicos y laicas podemos aportar a en los lugares donde los jesuitas tienen presencia, aprovechando la riqueza que compartimos en la Espiritualidad Ignaciana. Pedimos a toda la comunidad mundial su oración permanente por la compañía de Jesús, por nuestros hermanos en la misión y por el don de las vocaciones; así mismo, reiteramos el llamado a ser colaboradores en la misión con mayor generosidad, poniendo nuestros dones y carismas al servicio del Reino.

Proceso de introducción para la misión
(Izq. Carmen, Jairo, Mila, Fede, 
P. Anselmo S.J., José Ricardo, Isa)
Durante nuestro proceso de inducción para la misión, tuvimos la oportunidad de conocer la importancia estratégica que tiene la Amazonía para el continente y para el mundo; el Padre Guillermo Cardona y el Diputado José Ricardo nos brindaron elementos para conocer el contexto de la región, algunos puntos importantes de este proceso fueron[1]
Visita al INPA
Instituto Nacional de Pesquisas da Amazônia en Manaus
  • La visión que se tiene en cuenta de la Amazonía es la que viene de fuera, por lo general las decisiones que se toman con respecto a ella no las toman sus mismos habitantes, sino actores externos, aún se trata como una colonia en la que habitan pueblos atrasados. 
  • Una de las miradas que se tienen respecto a la Amazonía es que es un infierno verde, llena de “bichos” o un espacio vacío y por lo tanto debe ser colonizado, ocupado. 
  • En la región pan-amazónica se están ejecutando grandes proyectos de infraestructura (explotación de minerales, extracción maderera, hidroeléctricas, entre otros) que buscan garantizar el acceso, uso y control de los recursos naturales de la región por parte del gran capital. Estos emprendimientos en ejecución hacen parte del Programa de Aceleración de Crecimiento – PAC y de la Iniciativa para la Integración de Infraestructura Regional Sur Americana – IIRSA, de la cual hacen parte los países que comparten el territorio amazónico y busca posicionar las empresas brasileñas a nivel internacional. 
  • La integración suramericana tiene vital importancia en la estrategia de Brasil para conquistar la hegemonía regional. 
  • La Amazonía continúa siendo concebida como la región cuyo papel es viabilizar la concentración de riquezas en otras partes del país y del exterior, es decir una exportadora de materias primas.
  • Una ciudad como Manaus fue convertida en zona franca para posicionar la región como un polo de desarrollo en el que las empresas nacionales y multinacionales tienen exención de impuestos hasta 2023. Se esperaría que dichas empresas retornen a la región algo de lo que ganan por estar allí; sin embargo, la ciudad tiene grandes problemas de pobreza, educación, saneamiento básico, salud, desempleo, acceso a agua potable, movilidad, alta tendencia de los gobernantes a emplear prácticas corruptas, entre otros.

Lo cierto es que a medida que más nos adentramos en estas tierras, confirmamos que hablar de lo Amazónico no se limita solamente a hablar de la selva, que es tan apasionante y rica, como delicada y frágil, o hablar de lo ecológico como algo meramente ambiental, sino de las dinámicas que viven las comunidades que allí habitan (indígenas, ribereños, caboclos, colonos…) de las necesidades más sentidas de la gente que busca mejores condiciones de vida, en este territorio.

LA GENTE ACOGEDORA DE MANAUS

Visita al museo de la Amazonía
Foto desde  el mirador que tiene una altura de 42 m.
Gracias al contacto con las personas que conocimos en Manaus, pudimos no solo conocer algunos de los proyectos que tiene la compañía de Jesús: Proyecto Educación y Ciudadanía – PEC y Pro – Haití, sino la calidez y la acogida de las personas del equipo que trabaja en ellos. Visitamos comunidades en las que el proyecto PEC se viene desarrollando, así como comunidades potenciales en las que se iniciarán nuevos núcleos de voluntariado. Vivimos también la fiesta del migrante en la Parroquia San Geraldo que acoge a los migrantes, recorrimos las calles de Manaus y algunas poblaciones vecinas, para ello atravesamos el puente sobre el imponente Río Negro, también visitamos lugares emblemáticos como el Museo de la Amazonía, un lugar grandioso que conserva un gran territorio de selva que es posible visitar y contemplar. 

Muchas personas nos acogieron con cariño y nos mostraron un rostro amable del Señor que nos invita a trabajar desde la sencillez y la cercanía, al dejar Manaus agradecemos al Señor por cada encuentro vivido y la amistad que nos brindaron las bellas personas que conocimos.

LA MISIÓN EN MARABÁ

Llegar a Marabá nos alegró el corazón, especialmente al saber lo entusiasmados que están en la comunidad con nuestra presencia. Salimos de Manaus el 01 de Julio y llegamos en la noche a Marabá, luego de hacer una escala en Brasilia; nuestra casa está ubicada en el Barrio Bella Vista en la región de Cidade Nova de Marabá, este barrio es una ocupación que está en proceso de legalización, sus calles no están pavimentadas por lo que el polvo es grandioso; allí la comunidad parroquial tiene un espacio en el que está construida la capilla, la guardería y nuestra casa, que hace parte de la parroquia Sagrada Familia. Es impresionante el experimentarse en un territorio con una vegetación incipiente comparada con la exuberancia de la selva, expuesto a un inclemente sol, en el que por este tiempo inicia su estación de verano, las lluvias son casi nulas y el calor y el polvo son sofocantes, extrañamos las inesperadas lluvias de Manaus. 

En conversaciones con el P. Anselmo y con el P. José Miguel, que hasta este mes tuvo la parroquia a su cargo y va de salida para una nueva misión en Manaus, sabemos que Marabá es de las ciudades más grandes del Estado de Pará y hace parte de la Amazonía legal, sin embargo, el 80% de la selva ya fue derribada, por lo que ahora el territorio de hace más árido; en consecuencia, las temporadas de veranos son más calientes y devastadoras por las quemas que se generan, de igual manera la época de lluvias llega con toda su fuerza. Sabemos también, aquí se encuentra la mina de hierro a cielo abierto más grande de Latinoamérica, de donde se extraen cada día siete trenes de aproximadamente un kilómetro de extensión que son llevados hasta el puerto para exportar a China o Europa, esta empresa minera que era pública y luego transformó privado su capital se lleva cada día la “riqueza” de los Marabaenses, pues nuevamente lo que debería ser invertido en servicios públicos y bienestar de la comunidad, es llevado fuera o aprovechado por los gobernantes de turno. Una tierra en la que otrora estaba poblada de grandes castañales, ahora se hace desértica, la ciudad se encuentra en un proceso de expansión y modernización con todos los cambios que eso implica, nuevas construcciones, grandes supermercados y shopping y como es de esperarse, mayor desigualdad entre la población que la hace una de las ciudades más violentas del país.

Por el momento nuestra misión será ir haciéndonos parte de la comunidad, lentamente y sin prisa; aprender el Portugués para podernos comunicar mejor y escuchar a la comunidad. Luego, se vislumbrarán los espacios de apoyo concreto en los que podemos servir mejor, desde ya nuestra presencia es importante, el contacto con los jóvenes nos permite saber un poco más de las dinámicas del barrio y saber cómo podemos iniciar nuestra actividad. 

Nuestra misión en Marabá será descubierta poco a poco, creemos que puede ser apoyar a las comunidades que ya vienen caminando en la parroquia, especialmente la comunidad de Bella Vista y sus líderes, de manera que se fortalezcan los procesos que vienen adelantando. Estamos seguros de que este caminar puede ir enriqueciendo nuestra reflexión frente a la frontera ecológica en la CVX, desde este contexto particular. 

Le pedimos al Señor sabiduría para permanecer en el discernimiento de su voluntad en este contexto particular de Marabá, estar atentos para escuchar su voz en la comunidad, tener el corazón dispuesto para acoger su mensaje y las manos y pies prontas para responder desde la humildad, al sentirnos totalmente inútiles, pues nos experimentamos ignorantes e incapaces, lo que nos muestra que esta misión es su obra. 

EL DESAFÍO DE UNA IGLESIA VIVA QUE NECESITA COMUNIDADES ARRIESGADAS


De las cosas más maravillosas que vivimos a lo largo de este mes, ha sido descubrir que la iglesia Católica en Brasil es viva y dinámica, amorosa y acogedora, un espacio en el que se puede vivir la fe desde el corazón, porque lo que nos ha enseñado el pueblo brasilero es que la vida se vive con alegría, esperanza y pasión. 

En Manaus vivimos celebraciones de Pentecostés, fiestas patronales de San Juan Bautista, celebraciones de equipos de catequistas. En Marabá, la parroquia cuenta con 12 comunidades entre urbanas y rurales, es una gran parroquia dinamizada por las comunidades que viven su fe con alegría; al llegar a la comunidad de la Sagrada Familia nos encontramos con el cariño de la gente y el llamado a un acompañamiento más cercano de sus necesidades. 

Durante este tiempo hemos experimentado el Amor generoso y solidario del Señor; siendo extranjeros, nos sentimos como en casa, lo sentimos desde el cuidado que el P. Anselmo ha tenido con nosotros al viajar hasta acá, estar atento de nuestras necesidades, así como la generosidad y entrega de nuestra comunidad parroquial que nos acogió con cariño, preparando actividades de bienvenida y detalles para la casa. Así mismo, experimentamos con total agradecimiento la ternura de nuestra maestra de portugués, Nilva, quien nos ha entregado no solo su valioso tiempo, sino su conocimiento y experiencia como maestra y amiga. Por todo ello y muchos detalles más nos sentimos en las manos del Padre.

Finalmente, encomendamos al Señor no solo nuestra vida, sino el caminar de nuestra Iglesia y de la CVX en el mundo entero, le pedimos la gracia de que nuestras comunidades sean espacios de acogida y encuentro fraterno, especialmente para aquellos desconocidos que se encuentran lejos de su tierra, en condiciones de fragilidad, que podamos ser solidarios con su realidad y que uniendo nuestras posibilidades seamos constructores de nuevas redes de apoyo y de Amor. Le pedimos también a Nuestra Señora de la Paz que nuestras comunidades de CVX vivan el misterio evangélico con la mística del riesgo que implica salir de la comodidad para ir al encuentro de quienes que más nos necesitan.

[1] Adjunto a este documento enviamos un material complementario que puede ser materia de oración en nuestras comunidades.